El legado de Juan P. Goyeneche

Al margen de los muchos factores que la explican, la novedosa transformación verificada en el carnaval montevideano de 1873 tuvo en Juan P. Goyeneche un protagonista clave. En efecto, en su calidad de Jefe Político y de Policía de Montevideo y secundado por varios miembros de las familias más influyentes de nuestra sociedad, Goyeneche fueSigue leyendo “El legado de Juan P. Goyeneche”

Entre Muñecas para quermés y las Exploradoras del caño

Durante buena parte del siglo XIX, las mujeres fueron protagonistas principales de los desenfrenos propios del carnaval ‘bárbaro’. Más tarde, las represiones y pudores del disciplinamiento las alejaron del escenario ‘promiscuo’ de la calle y las recluyeron en los ‘inofensivos’ carruajes alegóricos que proliferaron en los corsos y desfiles del Novecientos. Muñecas para quermés, ¡SiSigue leyendo “Entre Muñecas para quermés y las Exploradoras del caño”

Elefantes y mariposas en 18 de Julio

Aunque parezca imposible, hubo carnavales en los que se vio desfilar a nueve elefantes por 18 de Julio. Es que, a diferencia de lo que ocurre hoy, en las primeras décadas del siglo XX la celebración tenía su expresión culminante en los desfiles que se realizaban en la gran avenida, y en ese contexto, pasabanSigue leyendo “Elefantes y mariposas en 18 de Julio”

El carnaval del lenguaje II: Los trabalenguas de antaño

Uno de los rasgos que mejor define el sentido de lo cómico en los carnavales del Novecientos tiene que ver con los juegos de palabras que proliferaron en los repertorios de entonces y que, más allá de personajes y situaciones graciosas, apuntan a los efectos humorísticos que el lenguaje es capaz de producir en síSigue leyendo “El carnaval del lenguaje II: Los trabalenguas de antaño”

La tragedia de las Partidarias del divorcio

En el carnaval de 1906, en el marco del violento debate que polarizó a la sociedad uruguaya en torno a uno de los proyectos más audaces del batllismo, un cúmulo de inofensivas serpentinas se transformó en hoguera mortal para cuatro jóvenes ocupantes de un carruaje femenino denominado Partidarias del Divorcio. Por entonces, era habitual queSigue leyendo “La tragedia de las Partidarias del divorcio”

El Marqués de las Cabriolas

Entre 1906 y 1931, Edmundo Lametz –conocido con el apodo de Cangrejo I- fue nuestro Marqués de las Cabriolas. Humilde trabajador que de ordinario se ganaba la vida lavando pisos, en febrero adquiría un súbito y efímero destaque por obra y gracia de Momo o, mejor dicho, de la Municipalidad, que le pagaba unos pesosSigue leyendo “El Marqués de las Cabriolas”

Crónicas del carnaval galante I: La abuela carnavalera de China Zorrilla

Hacia 1910, nuestras clases altas –ávidas de diversiones más exclusivas- estaban a punto de desentenderse definitivamente del carnaval. En ese contexto, resulta sorprendente el entusiasmo con que Guma Del Campo de Muñoz –abuela de China Zorrila- esperaba año a año la llegada de Momo. Un Momo en versión patricia, claro está. Muchos años más tarde,Sigue leyendo “Crónicas del carnaval galante I: La abuela carnavalera de China Zorrilla”

De los Piripitipis a la Murga Gaditana que se va

En su edición del 6 de febrero de 1909, el diario El Día incluyó en sus páginas el siguiente anuncio “La Murga Gaditana que…se va. Con este título, seis jóvenes han formado una sociedad para recorrer las calles y los tablados en los días del rey Momo”. Tal era el escueto comunicado que, entre decenasSigue leyendo “De los Piripitipis a la Murga Gaditana que se va”

Ruidos molestos

Si bien Momo tiene muchos adeptos y adeptas, también tiene enemigos mortales que, mientras otros se divierten, defienden su derecho a descansar. Y esto que ocurre hoy ocurrió siempre, como lo demuestran las quejas de nuestros antepasados ante los alborotos nocturnos del tablado, con la particularidad de que, por lo menos, a diferencia de ahora,Sigue leyendo “Ruidos molestos”

El carnaval del lenguaje I: Títulos sin ton ni son

El desafío a la lógica y la celebración del sinsentido son ingredientes centrales de un ‘mundo del revés’ que nuestros carnavales de hace cien años reflejan puntualmente. En efecto, de acuerdo a códigos que están en la naturaleza misma de la risa popular, las agrupaciones de entonces juegan a romper el sentido de las cosas,Sigue leyendo “El carnaval del lenguaje I: Títulos sin ton ni son”